Sin embargo, eso es exactamente lo que enfrentó el gobierno
estadounidense cuando Pacheco y otros inmigrantes jóvenes e indocumentados que
decidieron salir de las sombras comenzaron a movilizarse con creciente volumen
y sofisticación para eliminar la amenaza de ser deportados.
Eso terminó cuando la secretaria de Seguridad Nacional,
Janet Napolitano, anunció un cambio sorpresa el 15 de junio. Estados Unidos
dejaría de deportar a jóvenes indocumentados que habían llegado al país siendo
niños. Y les permitiría trabajar legalmente.
Pacheco y sus colegas, conocidos como los Soñadores, no son
la única fuerza que presiona por este cambio. Pero su ascenso marca una
transformación significativa en el activismo de inmigrantes. Antes, los
indocumentados se mantenían al margen, y dejaban que otros hablaran por ellos
para no arriesgarse a exponer su estatus ilegal. "Queríamos la libertad de
ser estadounidenses comunes", afirma Pacheco, una líder del mosaico de
grupos de Soñadores en todo el país. De 27 años, llegó a EE.UU. procedente de
Ecuador cuando tenía 8 años.
Al principio, los jóvenes Soñadores "me esperaban en las sombras con lágrimas en los ojos [...] por temor a ser deportados", cuenta el senador demócrata Richard Durbin. Finalmente, agrega, "comenzaron a salir a la luz de forma muy valiente y le dijeron al país quiénes son".
La nueva política, cuyo nombre oficial es Deferred Action
for Childhood Arrivals, aplaza por dos años la deportación de inmigrantes
indocumentados que llegaron a EE.UU. antes de los 16 años, tienen menos de 31
años, vivieron en EE.UU. durante los últimos cinco años, están estudiando o se
han graduado de la secundaria y no representan una amenaza para la seguridad
del país. Además, les da la opción de renovar el amparo. Al menos 1,3 millones
de personas cumplen los requisitos, según el Instituto de Política Migratoria.
El gobierno ha recibido 180.000 solicitudes y aprobado 4.591.
La disposición fortaleció la postura de Obama ante los
votantes hispanos. El candidato republicano Mitt Romney, por su parte, dice que
buscará una solución distinta a largo plazo, pero promete que no revocará los
beneficios derivados del programa.
Los críticos han lanzado dardos. El representante
republicano Lamar Smith, que encabeza el comité jurídico de la cámara baja,
calificó la política de "amnistía disfrazada".
El movimiento de los Soñadores comenzó modestamente en 2008.
Primero presionó para que el Congreso aprobara el Dream Act, un proyecto de ley
propuesto por Durbin y su par republicano Orrin Hatch, para ofrecer un camino a
la ciudadanía a jóvenes que terminaron la universidad o cumplieron dos años del
servicio militar.
El 1 de enero de 2010, cuatro jóvenes de Miami se embarcaron
en el "Camino de sueños", una marcha de más de 2.400 kilómetros a
Washington, demandando el fin de las deportaciones de menores de edad
indocumentados y la aprobación del Dream Act. Pacheco era uno de los cuatro
jóvenes. La muchacha había acabado tres carreras en Miami Dade College pero su
estatus de indocumentada le impedía conseguir un trabajo y hacer una carrera.
Pacheco y sus amigos llegaron a Washington el 1 de mayo y
consiguieron una audiencia con asesores de Obama. Pronto, jóvenes en otros
estados empezaron a unirse a la causa, organizando grupos, manifestaciones,
plantones y hasta huelgas de hambre.
Aun así, la
Dream Act resultó ser esquiva. En 2010, se sometió a votación
en el Senado y no consiguió los votos suficientes. Para comienzos de 2011, el
movimiento de los Soñadores experimentó confrontaciones internas y empezó a
fragmentarse.
A la vez, el gobierno de Obama enfrentaba fuertes críticas
por un número récord de deportaciones. Un programa de seguridad pública para
expulsar a inmigrantes indocumentados que habían cometido delitos serios
arrastraba a personas sin historial criminal, incluidos Soñadores.
En mayo, el senador Durbin volvió a presentar el proyecto de
ley, pero parecía poco probable que el Congreso lo aprobara.
Líderes del movimiento comenzaron a estudiar alternativas.
Por ejemplo, el gobierno podría otorgar una "acción diferida", una
forma de alivio que detiene la deportación y permite a las personas
involucradas trabajar. Durbin y Napolitano empezaron a reunirse para estudiar
la idea. El término se había aplicado en 1972 para detener la deportación de
John Lennon cuando protestaba por la guerra en Vietnam, alegando que su caso
era de baja prioridad.
Tras varios meses de más reuniones y protestas, durante los
cuales los Soñadores siguieron presionando a altos funcionarios del gobierno
para obtener una resolución a su causa común, los jóvenes lograron su objetivo
en junio, cuando Napolitano anunció el cambio de política del gobierno que
beneficiaba no solo a los Soñadores en proceso de deportación, sino a todos los
jóvenes indocumentados.
.
.
.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si vas a comentar hazlo con respeto...